Cambios. Forman parte de la vida. Un día te paras a pensar y te das cuenta de que tu vida está al reves, de que NADA es como era. Amigos que vienen, amigos que se van, un millón de caras nuevas, y tus amigos de siempre en la universidad. Otros acabando bachillerato. Y tu intentando empezarlo por segunda vez. Intentas escribir un texto decente, pero ni siquiera reconoces tus propios sentimientos. Ya ni te va ni te viene, después de todo tu corazón se ha endurecido. Tu inspiración se ha ido, pero por lo menos vives tranquila.
Supongo que madurar es esto. Asumir que nada es estático, que todo va a cambiar. Que tu vida puede dar un giro de 180 grados en una milésima de segundo. Y aprender a aceptarlo.
23/09/2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada