Puedo odiarte. Puedo no llorarte. Puedo no hablarte. Puedo mostrar una total indiferencia hacia ti. Hasta puedo no quererte. Pero no me pidas que te olvide. No me pidas que borre todos los momentos. Que borre el sabor de tus labios en los míos, sabor a chicle de fresa y piruleta. Todas las que compartimos juntos. Manzaneda, las caricias, las miradas, los roces. Las noches en las que me arrastraba por ti, los abrazos que te suplicaba. Tus te quieros en el bus. (¿O debería decir FALSOS te quieros?)
Aunque parezca lo contrario, claro que puedo no quererte, de hecho hace mucho que he dejado de sentir, pero los recuerdos NUNCA se van.
12/06/2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

"sabor a chicle de fresa y piruleta"
ResponderSuprimirqué rico, no? jajaja :)
tequierooo!