Tantas veces me llamó caprichosa, tantas veces me reprochaba mi egoísmo, me daba a entender que era una niñata. Solo yo, yo ¿y despues? YO. Quizás él también era un egoista, tal vez también era un niñato, pero era un niñato con mucha razón. Y eso me dolía mucho. Y hoy me lo volvieron a llamar. Se que con razón, y odio ser así, pero tengo que aceptar que me da mucha rabia que las cosas no salgan como yo quiero.
Tengo que aceptar que me da rabia que me cambien por esa.
Tengo que aceptar que me duele que no me hable, y que no podria soportar la idea de que aquello no fuera a más.
¿El amor estará llamando a mi puerta de nuevo? No, no hablamos. No se puede querer a una persona con la que casi no se mantienen conversaciones, justo habíamos estado hablando de eso el otro día. No se puede estar así, y se que esto no va a salir bien. Si esque "esto" llega a salir de alguna parte.
No puede ser amor, será otro capricho más. Al fin y al cabo, como muchos dicen soy una niña caprichosa. Si fuera amor me tocaría volver a sufrir, tocaría que las cosas no salieran como yo quiero. Y me prometí no volver a pasarlo mal. Y eso conlleva no volver a enamorarme. Pero con lo rayada que soy yo, me va a costar.
30/03/2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada